sábado, 21 de abril de 2012

LARACHE AC Y TENERIFE

Al fin me siento a escribir. Desde el avión que vuela rumbo a Tenerife, puesto que pasaré unos días en la isla. ¡Ya venía siendo hora!

Será una crónica de mi última carrera ITU Larache AC y a la vez un resumen de lo que ha acontecido desde entonces. Mi visita a Marruecos fue muy positiva, no solo por la competición, sino porque cambió mi concepto del país. Yo lo había visitado con anterioridad a zonas muy turísticas y no me llegó a agradar del todo. Esta vez, Larache no es una ciudad turística por excelencia y el comportamiento de la gente en general, su actitud con los extranjeros  y su asistencia masiva a ver la prueba fue algo que me gustó mucho y sorprendió, para bien por supuesto. Una carrera que con una inscripción de 20 euros incluía alojamiento, comidas durante todo el fin de semana y cena especial de despedida. Un país que está potenciando mucho el triatlón en este momento y sin duda está empezando su andadura con muy buen pie.

Fui a la carrera con muchas ganas y confianza en natación y bici, pero a la expectativa de cómo respondería mi cuerpo en la carrera a pie. Nadando salí muy bien, 3º del agua, y tras hacer una transición lenta me metí finalmente en el grupo de la escapada. Sabía que esa era una de mis bazas y tiré muy fuerte a relevos con algunos compañeros, pero de los 10 que íbamos más o menos, solo 3 eran los que pasaban al relevo conmigo y como es normal, nos acabó cogiendo el gran grupo en la segunda de las cuatro vueltas de este segmento. Después me limité a reservar fuerzas ya que las posibilidades de escaparse eran nulas y se me fue de la cabeza al recordar la dureza del circuito de carrera a pie. Me bajé en la primera mitad del grupo pero para mi sorpresa eso no era una T2, era una auténtica batalla campal. La bici se dejaba en una barra que a mi llegada estaba casi en el suelo de la fuerza con la que la gente lanzaba la bici y mientras se te cruzaba gente para hacer lo mismo que tú, tenías que buscar un hueco para ir a la zona donde nos calzábamos los tenis. Después de varios choques y empujones consigo ponerme los tenis y cuando levanto la cabeza estaba de la mitad para el final. Salgo fuerte como es normal y recupero posiciones hasta llegar a la novena plaza donde me mantengo hasta el final de la carrera. Mis sensaciones no fueron malas los primeros kilómetros porque en lo menos que pensé es en que no había entrenado la carrera a pie. Eso sí, esa felicidad y adrenalina no es eterna y el “castañazo” como es normal, no tardó en aparecer junto con las ganas de vomitar. Era momento de conservar y mantener el ritmo crucero, me despego de Aaron Harris, mi acompañante todo el segmento y lucho por mantener la posición. Finalmente 9º, un buen puesto que me deja con una sonrisa en la boca todo el fin de semana.

Los días de después de la carrera mis sóleos pidieron clemencia y les di descanso unos días, mi rodilla siguió respondiendo bien y una vez recuperado he intentado seguir entrenando como lo he venido haciendo hasta ahora. Mi próxima carrera será el Triatlón de Fuente Álamo el fin de semana que viene y por supuesto mi propósito allí es como siempre, pasarlo en grande y disfrutar corriendo. Ahora toca disfrutar de mi isla, mi familia y mis amigos durante un fin de semana, así que a vivir el presente.

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