El sábado pasado se disputó el Triatlón de El Médano. Como todos los años, tuvo una excelente afluencia de público y una muy buena organización por parte del Trimedano. En esta edición el mar estuvo tranquilo, el viento no incordió demasiado en bici y corriendo estrenamos circuito. Este último estuvo muy bien, ya que el trazado fue en su mayoría dentro del pueblo y el único inconveniente que le pondría es que en determinados tramos se quedaba estrecho si iban grupos de triatletas corriendo un poco a la par.
Mi experiencia personal fue buena. Volvía a la competición después de 4 meses y el segundo puesto obtenido es un resultado mejor de lo que me esperaba. Noto que me falta mucho ritmo, pero es normal y espero irlo cogiendo a medida que siga acumulando entrenamientos. No tuve dolor en la rodilla al correr y eso es lo que más me alegra de todo, a pesar de que terminase con los pies destrozados por rozaduras.
Cuando se dio el pistoletazo de salida, fui muy rápido y me pude colocar sin golpes solo en cabeza de carrera. Jariel Naranjo me pasó acto seguido y aproveché para cogerle los pies, lugar que no abandoné en todo el segmento. Ya al coger la bici se formó un grupo de tres escapados (Jariel Naranjo, Ricardo Hdez. y yo) y nos mantuvimos así hasta un poco más de la mitad del segmento ciclista, cuando se nos unió Rayco Marrero. No hubo entendimiento en ningún momento de la bici y el último tercio del recorrido fue a palos y parones continuos, aunque ninguno muy contundente. Sólo al final consiguió irse Rayco y sacar un poco de ventaja, pero nos estábamos controlando continuamente. Yo en bici he de decir que me noto flojo y con falta de entrenamiento aún y de ahí que no propusiese al resto de compañeros imponer un ritmo duro a relevos para sacar ventaja.
En la carrera a pie salí apretando un poco al principio y después me calmé porque tenía la incertidumbre de cómo responderían mis piernas y rodilla. Jariel se marchó a ritmo, pero no entré en la batalla porque mi estado de forma no me lo permite actualmente. Pasamos a Rayco y la carrera quedó definida con Jariel incrementando la distancia en primer lugar, Ricardo y yo juntos disputando las plazas de pódium y Rayco cuarto. Nos fuimos controlando hasta que en el último km Ricardo me atacó, pero aguanté bien detrás de él y a falta de 50 metros esprintamos. Nunca sabe bien ganarle a un amigo en este tipo de situaciones, pero las circunstancias de la carrera hicieron que llegásemos así a la recta final y siempre hay pique sano, que seguro que recordaremos en futuros entrenamientos. ¡Ya le invitaré a un helado en Madrid! Jejeje.
Ahora tengo que recuperarme de las rozaduras lo antes posible y para ello evitaré correr los primeros días de esta semana. El domingo toca dar la cara en Banyoles y seguir cogiendo ritmo.
Un saludo a todos ;)