sábado, 16 de agosto de 2014

MEDIA TEMPORADA Y MEDIO MUNDO.

Después de unos meses sin pasar por aquí, vuelvo a hacerlo, en forma de análisis y resumen de lo acontecido esta temporada. Feliz, duro y llenos de emociones y viajes ha sido lo que llevo de 2014. Ahora, en el ecuador de la temporada y con unas semanas más libres, veo el momento idóneo para pensar sobre lo sucedido y planificar lo que viene, que no es poco.

Empecé con una lesión en el tendón de Aquiles durante enero y febrero, que me apartó de los entrenamientos de carrera a pie. Empezaba la temporada y necesitaba activarme con alguna carrera, además de ganarme un puesto en las sucesivas carreras internacionales. Viajé durante un mes por Australia y Nueva Zelanda, conociendo a gente magnífica y cosechando discretos resultados. No fue algo que me desmotivara puesto que sabía de la situación que venía y allí arrastré molestias en una tibia tras haber estado parado tanto tiempo. Con una gran experiencia a la espalda y el comienzo de mi base a pie me volví dispuesto a encarar lo que venía.


La WTS de Ciudad del Cabo primero y la de Yokohama después, cosechando un puesto 20 y un 25, respectivamente, me dieron aliento y ganas para continuar con mi preparación. La última de estas, sin duda, la carrera más dura en bici que recuerdo, todo gracias al hombre-moto Tom Davison.


Luego vino un  trabajo más específico de carrera a pie y la WTS de Londres, donde disfruté muchísimo y conseguí un puesto 19 que me dejó satisfecho pero no contento del todo. El top10 a menos de 10 segundos. Esto son las World Series… Nadie regala nada.


Siguió mi mejora en las sensaciones y llegó un momento muy feliz en mi vida: 3º de Europa en Kitzbühel (Austria). El mejor resultado de mi carrera deportiva y una inyección de motivación. No siempre se tienen palabras para describir un momento así. Perdí prácticamente al sprint el subcampeonato, pero me supo a gloria.


Luego vino el Campeonato de Europa Sub23 individual y por relevos mixtos, donde coseché un segundo y primer puesto respectivamente, en Penza (Rusia). Decidí hacerlo, en lugar de la WTS de Chicago, porque me apetecía. Soy último año de Sub23 y no sabía si podría participar en el Mundial de esta categoría, dado que tal vez tenía que hacer el Élite, así que lo vi como un buen objetivo.


Finalmente vino la WTS de Hamburgo. Una carrera impresionante. Cada vez soy más consciente de que estoy disfrutando las carreras desde dentro y esto me encanta. Un puesto 18 que también me dejó con ganas de más, aunque contento. Estoy siendo regular y ojalá que pueda ir a más.

Tras esto, hice un descanso. Una semana de vacaciones y empezar poco a poco de nuevo para afrontar lo que queda. La primera toma de contacto fue la Copa del Mundo de Tiszaujvaros (Hungría) y para qué engañarnos, nefasta. Me fui al suelo en bici y no pude disputar la final. Algunas molestias en hombro y cadera durante unos días y típicos raspones.

Ahora, ya de nuevo en Madrid junto a mis compañeros de la Blume, toca entrenar duro y preparar lo que viene. Una segunda mitad de temporada que ojalá siga con buena tónica.


Muchas gracias a todos por leerme. Nos vemos en las carreras! :)