Este fin de semana pasado disputé la Copa de Europa de Quarteira y supuso mi primer triatlón de la temporada a la vez que mi vuelta a la competición desde septiembre. Venía de encadenar unas dos semanas con pocas o inexistentes molestias en la rodilla y esto me hizo afrontarla con ilusión.
Sigo sin entrenar a ritmos altos en la carrera a pie y no más de 45’ seguidos, alternando casi siempre un día de entreno con uno de descanso en esta disciplina. He llegado a trabajar 15’ a ritmo medio como máximo y espero que el periodo de tiempo vaya en aumento las próximas semanas. Correr un 10 mil a ritmo de competición teniendo en cuenta la situación en la que estoy y el trabajo que he venido haciendo, es muy arriesgado, y de ahí mi mentalidad para esta carrera: medirme con gente de nivel nadando y en bici y disfrutar de mi regreso.
Todo salió a la perfección. Escapado en un grupo de 11 o 12 desde la natación y entre ellos grandes nombres que dominan el agua de incluso las series mundiales. Me mantuve en el grupo durante toda la bici y como mis piernas respondían bien, ataqué en la última vuelta para conseguir ese plus de sufrimiento y cansancio que seguro me vendrá bien para competiciones futuras. Finalmente me bajé a correr con los deberes hechos y simplemente me limité a disfrutar y correr lo más rápido que pude hasta el kilómetro 3. Después me retiré porque sería muy de osado intentar completar los 10 km. y pretender que no me aparecieran dolores o recaer en la lesión.
Este fin de semana que viene afrontaré, con más ganas si cabe, la Copa de África de Larache sobre distancia sprint y el objetivo, ahora sí, será terminar los 5km a ritmo constante y lo más decente que pueda. Ya les contaré por aquí mis sensaciones y experiencia cuando vuelva.
¡Un saludo! ;)




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