domingo, 26 de diciembre de 2010

MI VIDA...

Para todos aquellos que no me conozcan bien y les interese saber algo más sobre mí. Nací en Santa Cruz de Tenerife, chicharrero de pura cepa, y me crié y he pasado toda mi vida en otra gran ciudad colindante, La Laguna. Por supuesto, el concepto de ciudad en Canarias no es aplicable al que se tiene en la Península, pero es más que suficiente en mi opinión y está considerada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, por lo que se pueden hacer una idea de su belleza.

Comencé, como la mayoría de los niños con el fútbol, a la edad de 7 años, y no fue por idea de mis padres como suele pasar. Yo adoraba este deporte, es más, era un auténtico forofo y para que se hagan una idea rompía un par de tenis (o botas ortopédicas) cada 3 meses de la caña que les daba en los recreos del colegio. Ya que he mencionado lo de las botas ortopédicas, he de decir que siempre he tenido problemas de pies planos y es por eso que soy más propenso a lesiones en las piernas que cualquier otra persona, aunque de momento me están respetando. Como contaba, el fútbol era mi pasión y lo ha sido durante toda mi juventud. Jugué hasta los 9 años federado y la verdad es que no se me daba nada mal, casi siempre titular y metía muchos goles, pero mi equipo se fue a pique por razones que desconozco a mitad de temporada y todos debímos buscarnos un equipo nuevo.

Fue entonces cuando entran en la historia mis padres. A mi madre no le gustaba el ambiente del fútbol, con las madres y padres gritando e insultando al árbitro sin motivo y me propusieron empezar a hacer natación. Yo no sabía ni lo que era, pero sí recuerdo lo único que les pregunté a mis padres: “¿En natación se compite? Si no se compite yo no me quiero apuntar.” Me encantaba competir y aún me encanta, es la principal razón por la que hago deporte. Mi padre me dijo que sí y me apunté en una piscina que tenía club con niños de mi edad, a unos 15 minutos en coche de mi casa, y comenzó mi andadura como nadador. Andadura que duró 7 años tras pasar por varios entrenadores y clubes. Obtuve buenos resultados durante estos años a nivel de Canarias, pero en los Cptos. de España no lograba conseguir una buena actuación. Me solía poner nervioso pensar que me jugaba tanto tiempo de entrenamiento en pocos minutos, ya que mis pruebas solían rondar los 200m. Siempre tuve el sueño de conseguir una medalla en un nacional y en mi primer año de junior tuve la suerte de conseguir un oro en el relevo de 4x100 estilos, en el que yo hice la posta de espalda. Fue fantástico y todo sea dicho, tenía unos compañeros impresionantes, sin los cuales no hubiera podido conseguirlo.

Mi último año como nadador no lo afronté de la misma forma que los anteriores. El entrenador que más me marcó dejó de entrenar a mi grupo y me apareció una nueva motivación, el triatlón. Me compré mi primera bicicleta de carretera y me puse a entrenar a la vez que lo hacía con el equipo de natación. Entrenaba lo que me apetecía, por mi cuenta y sin que nadie me dijera o explicase nada del triatlón. En enero de 2009 estaba convocada la toma de tiempos de la FETRI y me presenté con unos amigos sin apenas haberlas preparado (ya que estas son de nadar y correr únicamente). Tuve una buena actuación y a raíz de estas pruebas comenzó a entrenarme Pedro Pulido y conseguí ser convocado por la FETRI para el plan de tecnificación.

Mi concentración en la Blume fue una muy buena experiencia y decidí centrarme más en triatlón y menos en natación. Sólo podía entrenar natación y bici, ya que desde que empecé a entrenar carrera me entró una periostitis horrible debido a mi pasado de nadador y se extendió durante 8 meses. Mientras tanto yo sólo corría de competición en competición y no me iba demasiado mal. Pedí beca para entrar en el C.A.R. de Madrid ese verano, simplemente por probar, porque yo tenía pensado hacer mis estudios de Arquitectura en Gran Canaria. Cuando me escogieron para entrar en el C.A.R. fue una sorpresa, y junto con mis padres tomé la decisión de irme a Madrid y estudiar allí Arquitectura ya que mi nota me lo permitía. Eran todo ventajas, tenía la oportunidad de estudiar en una de las universidades más prestigiosas de España y encima podría entrenar triatlón con gente de nivel y en un grupo, ya que en Tenerife entrenaba solo.

Ya en Madrid comenzaba una nueva vida para mí. Deporte prácticamente nuevo en el que todo lo que viniera sería bien recibido, estudios nuevos y lejos de mi casa. Conseguí curar mi periostitis gracias a mi excelente fisioterapeuta Marta y entrené duro para que mi cuerpo se adaptase a este nuevo deporte. Fueron muy duros los primeros meses, ya que me cargaba con extrema facilidad, pero poco a poco fui asimilando y tras obtener buenos resultados en el Nacional de Campo a Través conseguí un punto de motivación que me hizo entrenar mejor y confiar más en mí.

Ya en junio tuve la mejor carrera de mi vida, no solo por el resultado, sino por las sensaciones. Creo que fue la primera vez en mi vida que un entrenador consiguió clavar mi pico de forma en la competición más importante, y es por eso que le agradezco muchísimo a mi entrenador Guillermo López que me escuchara y tuviera en cuenta siempre mis sensaciones para ir modificando entrenamientos, añadiendo o quitando cosas para que pudiera llegar bien. Esta carrera fue el Cpto. de Europa de Triatlón y conseguí la victoria soñada en mi opinión. Lo había soñado tantas veces que ya no lo creía como algo real, y cuando me vi a 15 metros de la línea de meta con el siguiente triatleta a 14 segundos, no pude pensar nada, no me lo creía, la mente en blanco observando a los espectadores y los flashes. Nunca antes había ganado un triatlón y no sabía cuál era la sensación.¡Fue espectacular! No pude ni llorar del shock que me causó. Desde ese momento aumentó mucho la confianza en mí mismo y para nada me relaja haberlo conseguido. Me encantaría volver a tener esa sensación y es por eso que entreno día a día con más seriedad y ganas.

Acabó mi primera temporada en Madrid con un balance muy positivo y con un cambio radical en mi vida. Uno lejos de su casa se da cuenta de muchas cosas y cierto es que valoro más que nunca a mis padres y familia, y por supuesto las amistades más importantes. No pienso igual, lo noto y me encanta lo que hago. He cambiado de carrera, ahora estudio INEF, y lo he hecho porque he decidido que es más importante hacer lo que a uno le gusta de verdad, como explica muy bien una frase, “La vida no vivida es una enfermedad de la que se puede morir”, y a mí Arquitectura no me llenó tras darle un año de tregua y mostrarle interés.

Ahora estoy empezando mi segunda temporada seria y la afronto con más ilusión que nunca. Mi cuerpo aún no está hecho para el triatlón y sé que poco a poco se irá adaptando mejor, me cargaré menos, podré entrenar con más regularidad, etc. Es cuestión de tiempo y no tengo prisa.
           Probablemente me haya extendido mucho, pero bueno, yo lo he escrito con mi mejor intención y ganas. Muchas gracias. ¡Y hasta la próxima!


4 comentarios:

  1. ESEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEE!!! jajajajajaxD

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  2. Yoosss!! El chentaso con blog!! jajaja tus palabras sobre el europeo me motivaron jajaja

    Ya nos vemos en la sansil! venga!!

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  3. ese es el chente al final te has hecho uno!!como van las vaciones??supongo k con más colorcito que aki!!!

    PD: impresionante la entrada sobre tu vida!!jeje

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  4. grandee chente jajaja, todos con blog!!!! ;) un abrazo artista! eres escritor no?

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